Ansar Excursiones.

25 enero 2012

EXCURSIÓN SIERRA DE ALCUBIERRE. RUTA ORWELL



22 de enero de 2012

En 1936 George Orwell decide viajar a España para trabajar como periodista, pero termina enrolándose en las milicias del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista). Es enviado al frente de Aragón en la Sierra de Alcubierre y después a Huesca donde es herido. En Barcelona vive los sucesos de Mayo del 37 y se ve obligado a huir de España para evitar la persecución de los estalinistas. En 1938 escribe “Homenaje a Cataluña” donde relata sus vivencias de la Guerra Civil, entre ellas su estancia en la Sierra de Alcubierre.

                                         Del libro Vestigios de la Guerra civil en Aragón (Zaragoza) de F. Martínez Baños

Empezamos la excursión visitando las trincheras recuperadas de la posición Orwell, situadas junto al puerto de Alcubierre donde se situaba el frente de guerra.

Monte Irazo. Loma Orwell


“En esta región de España las colinas tienen una formación curiosa, en forma de herradura, con cimas planas y laderas muy empinadas que descienden hacia inmensos barrancos. En los lugares más altos no crece nada, excepto brezos y arbustos achaparrados entre los que asoman los huesos blancos de la piedra caliza.” G. Orwell.


En Alcubierre pudimos ver la casa del bandido Cucaracha y realizamos un recorrido por los alrededores pudiendo observar, algún milano real, cernícalos, cogulladas y un zorro.

Observando un zorro cerca de Alcubierre


“Creo que nunca conocí un lugar donde hubiera tan pocos pájaros. Los únicos que vi en alguna ocasión fueron una especie de urraca, los pichones de perdices que nos sobresaltaban y, muy rara vez, los vuelos de algunas águilas que se desplazaban lentamente en lo alto, seguidas por disparos de fusil que no las inquietaban lo más mínimo.” G. Orwell


Volvimos al puerto de Alcubierre donde pudimos disfrutar de unas magníficas vistas del entorno. Un denso bosque de pino carrasco se desarrolla al pie de Puig Ladrón. La variedad de especies mediterráneas es importante, creciendo encinas, coscojas, labiérnago, lentisco, quejigos, arces de Montpellier etc.
Puig Ladrón
Mirador de Puig Ladrón
Puig Ladrón


“Nuestras búsquedas de leña nos transformaron en expertos botánicos. Clasificábamos, de acuerdo con sus posibilidades de combustión, las plantas que crecían en las laderas: las diversas clases de brezos y hierbas que servían para prender el fuego, pero ardían solo unos pocos minutos; el romero silvestre y los pequeños arbustos de retama que ardían cuando el fuego estaba ya bien encendido; el roble enano, más pequeño que un arbusto de grosellas y prácticamente incombustible” G. Orwell.


Comimos junto a las trincheras y cuevas de la zona nacional que permitían refugiarnos del fuerte cierzo.
Trincheras de la zona nacional


“A veces soplaban vientos ululantes que nos arrancaban la gorra y nos hacían volar el cabello en todas direcciones, nieblas que se introducían en la trinchera como un líquido y parecían penetrar hasta los huesos; llovía con frecuencia, y un cuarto de hora de lluvia bastaba para que las condiciones se tornaran insoportables”. G. Orwell.


En las cuevas crecen unas curiosas formaciones de epsomita, un sulfato producido por la alteración de los yesos.


Unos 5 km. de andada nos permitieron recorrer los campos donde abundan las sabinas albares. Un águila real joven nos sorprendió volando sobre el pinar.


La jornada concluyó en el santuario de Magallón, en Leciñena, desde cuyo mirador pudimos disfrutar de una magnífica vista del Pirineo nevado, Sierra de Guara y todo el Valle del Ebro hasta el Moncayo.


“A lo lejos, los monstruosos picos de los Pirineos, donde la nieve nunca se derrite, parecían emerger sobre el vacío. Abajo, en la planicie, todo semejaba desnudo y muerto. Las colinas situadas frente a nosotros eran grises y arrugadas como la piel de los elefantes”. G. Orwell.

10 enero 2012

EXCURSIONES PROGRAMADAS PARA EL PRIMER SEMESTRE DE 2012
ENERO
Domingo 22. Excursión. Sierra de Alcubierre. Ruta Orwell. Salida a las 8.00 horas.

FEBRERO
Domingo 26. Excursión Travesía Linás de Marcuello-Mirador de los Buitres-Riglos. Salida a las 8.00 horas.

MARZO
Domingo 18.Excursión. Vía Verde Val de Zafán. Salida a las 8.00 horas.

ABRIL
Días 21,22 y 23. Viaje a la Sierra de Urbasa (Navarra).

MAYO
Sábado 5. Excursión. Pantanos de Escuriza y Cueva Foradada. En colaboración con APUDEPA.

JUNIO
Domingo 17. Excursión. Travesía Satué-Santa Orosia-Yebra de Basa. Salida a las 8.00 horas



15 noviembre 2011

EXCURSIÓN A LOS IBONES DE ANAYET
13 DE NOVIEMBRE DE 2011

Excursión propuesta por el grupo de montaña de Ansar para recordar a nuestro buen amigo Alfredo fallecido esta primavera y que tenía este paisaje como uno de sus favoritos del Pirineo.

Asistimos 35 personas para realizar la caminata entre el Corral de las Mulas y los ibones del Anayet, con un desnivel de unos 600 metros.
Empezamos atravesando las instalaciones de la estación de esquí de Formigal. Un paisaje muy alterado por los remontes, cañones de nieve, aparcamiento etc. Enseguida dejamos todo esto a nuestras espaldas y seguimos las marcas del GR-11 por un pequeño valle que no dejamos hasta llegar al collado del Anayet. Nada más comenzar la caminata por el valle podemos ver a mano izquierda las escombreras de las antiguas minas de carbón del Campo de Troya, un yacimiento del final del carbonífero. Todo el recorrido se realiza por los materiales del Pérmico, constituidos por areniscas, lutitas y conglomerados entre los que se intercalan materiales volcánicos. La vegetación está formada por praderas alpinas. A pesar de que en estas épocas ya está todo seco aún se puede identificar arándanos y enebro rastrero. También determinamos  ejemplares de lirios, sauce enano y genciana amarilla. Menos suerte tuvieron nuestros compañeros de herpetología ya que las bajas temperaturas reinantes impidieron la observación de anfibios y reptiles. Por fin llegamos a la llanura donde se encuentra el ibón del Anayet, toda ella cubierta de nieve y con el ibón parcialmente helado. El pico del Anayet es un pitón volcánico formado por andesitas, que se originó hace unos 250 millones de años. Desde aquí pudimos disfrutar de una espectacular vista del otro gran “volcán” del Pirineo, el Midi. Los más valientes se acercaron a ver el pequeño ibón y el mirador sobre Canal Roya, a pesar de la abundante nieve que dificultaba el andar. También pudimos disfrutar del vuelo del quebrantahuesos sobre nuestras cabezas y de tres ejemplares de mirlo acuático en la orilla del lago. A pesar del gran interés de este paraje continúa sin ser declarado parque natural, e incluso ha sido eliminado de la lista de lugares de Interés Geológico de Aragón. Todo ello para poder unir las pistas de esquí de Astún y Formigal.

 mapa de la ruta
 subida a los ibones


 ibon de Anayet


 Ibón y pico Midi




pico del Anayet


 El pico del Midi con el ibón de Anayet en primer término

21 diciembre 2010

Día 18 de Diciembre de 2010: SALINAS NUEVO – LA OSQUETA – SALINAS NUEVO

Para llegar a Salinas Nuevo pasamos Ayerbe y seguimos hasta atravesar el puente del pantano de La Peña. Poco después se coge el desvío a Salinas. El día es soleado, sin viento pero fresco.

Comenzamos andar a las diez de la mañana en dirección a la foz que actúa como paso natural hacia el pueblo viejo de Salinas.

El camino atraviesa un pinar y en algunos momentos discurre sobre laderas de margas que están cubiertas de granos de hielo. La senda en algunos trozos es mínima aunque el terreno está firme.

Llegaremos a la foz, es uno de los lugares más bonitos del recorrido. Los buitres toman el sol en la parte alta de estos estratos verticales de rocas calizas.


Remontamos suavemente hasta llegar a un pequeño puente al pie de una cascada de toba caliza que se encuentra parcialmente helada.


Al poco llegamos a Salinas Viejo. Este pueblo, en ruina total y comido por la vegetación, fue abandonado en los años 50 debido a un corrimiento de tierras pero también por su lejanía a la carretera y todo lo que eso conllevaba. El nombre lo toma de la ocupación del lugar: aprovechamiento de un pozo salino para extraer sal. Nos aseguran que el pozo sigue existiendo mal que bien y que su ubicación la conoce el ganado que pasta en temporada por allí y que gusta de lamer sus alrededores.

Desde el pueblo es visible el Collado de la Osqueta con su forma inconfundible de “W”.

Orientados por el collado se continúa por una senda que contra toda lógica es más evidente conforme se remonta, incluso empedrada en algunos tramos.

El collado nos recibe con unos carteles indicativos de dirección a Biel y Fuencalderas. Al otro lado la pared de roca el sol que es de agradecer. Dos horas y algunos minutos hasta aquí. Vista inmensa a los dos lados.




Bocatas, fruta … y el frio que se te va metiendo. La fuerza del sol es poca e invita a bajar de nuevo a Salinas Viejo.


Trasponiendo la foz tomamos esta vez a la izquierda en dirección a Villalangua. Está todo señalizado, no hay pérdida.

En Villalangua nos cobijamos en un hostal donde tomamos unas cervezas, cafes etc.

Breve descenso por la carretera y un desvío a la derecha por una agradable pista nos devuelve Salinas Nuevo. Salinas parece un pequeño pueblo de colonización, se debió construir como consecuencia del abandono del viejo.

Es una excursión asequible, poco más de cuatro horas, y recomendable con un entorno que merece la pena.

José Ángel 

03 noviembre 2010

EXCURSIÓN DE OTOÑO A ORDESA


Un día perfecto para visitar Ordesa. La temperatura agradable y la lluvia sólo apareció por la tarde de forma débil lo que realzó más si cabe los colores de las hayas, abetos, abedules, arces y demás vegetación del Parque. Gracias a la compañía de Mariano Polanco que nos acompañó a la visita y nos puso al corriente de la situación de conservación de este patrimonio natural tan valioso hemos conocido un poco mejor este hermoso espacio natural.

29 mayo 2010

LAS HUERTAS ÁRABES Y OTROS ESPACIOS VERDES DE LA VILLA DE ÁGREDA.

RECORRIDO DE LA EXCURSIÓN (línea amarilla)

JARDÍN ANDALUSÍ O JARDÍN HUERTO, APROXIMACIÓN HISTÓRICA

A su llegada en el año 711, los árabes encontraron grandes espacios arbolados en nuestra Península y cultivos de diversos productos hortícolas: encinas, alcornoques, robles, fresnos, enebros, pinos, lentiscos, escaramujos y madreselvas, además de cultivos de castaños, nogales, almezos, olivos, higueras, manzanos, perales, vides, cebollas, ajos, coles, lechugas, apio, cardos, cilantro y perejil.

Durante el periodo andalusí, entre los siglos VIII al XIII, se introdujeron en la Península numerosas especies agrícolas nuevas, muchas llegadas de Persia, la India y Mesopotamia.

Esta aclimatación especies agrícolas fue propiciada por los soberanos omeyas de Al Ándalus, y más tarde por algunos emires de las distintas taifas de la Península, que instalaban extensos jardines botánicos cerca de sus palacios o junto a sus fincas de recreo (almunias). Para ello se rodeaban de geoponos que se encargaban de su cuidado y desarrollo y se convirtieron en Jardineros Reales, altamente valorados. Estos científicos fueron estudiosos, no solamente de la botánica, sino también del «Arte de la Agricultura», como ellos la denominaban. El almeriense Ibn Luyun (siglo XIV) decía acerca de la agricultura: Alá ha puesto dentro de la Agricultura la mayor parte de los bienes necesarios para el sustento del hombre, y por tanto es muy grande su interés por las utilidades que encierra.

Al llegar a la Península Ibérica, los árabes eran conocedores de los sistemas de riego orientales. Reaprovecharon la infraestructura del regadío romano, ya deteriorada, ampliando e intensificando su utilización, y crearon acequias mayores, menores y brazales, con un ingenioso sistema de distribución del agua, base de su emergente agricultura.

En la tradición islámica, el agua se considera un don divino que no es propiedad de los seres humanos. Éstos son solamente sus depositarios; por ello tienen la obligación de repartirla con equidad entre quienes la necesitan. Este concepto sirvió de base para establecer en Al Ándalus un perfecto sistema de regadío. El agua, remansada en los azudes de los ríos, se distribuía por riguroso turno a través de las acequias y brazales a cada predio, según su superficie y el volumen del caudal que repartieran.

En las fuentes árabes encontramos dos grandes grupos en los que incluir las explotaciones agrarias irrigadas: de un lado, las ubicadas extramuros, en los contornos de las ciudades, y que son las más artificiosas (“bustan” o “munya”); y por otro los espacios abiertos cuyo diseño y tipología vienen definidos por la propia naturaleza y que ven crecer especies hortofrutícolas muy concretas (“yanna”).

El agrónomo Ibn Bassal (S. XI) nos proporciona interesantes noticias sobre el cultivo y técnicas empleadas en hortofruticultura. Los textos citan la calidad y fama de los higos de Málaga, los melocotones, cerezas y peras de Zaragoza y las manzanas de Cintra, sin olvidar las frutas de las huertas murcianas y valencianas.

Más información en la Web del Centro Virtual Cervantes, “El jardín místico”: http://cvc.cervantes.es/actcult/jardin_andalusi/mistico.htm


ESPACIOS VERDES DE LA VILLA DE ÁGREDA.

Las Huertas árabes

Con el hundimiento del reino hispanovisigodo en el año 711 y la ocupación musulmana de gran parte de la península, puede certificarse, sin ninguna duda, la presencia bereber en el 712 por tierras agredenas.

Durante el dominio del Emirato de Córdoba (siglos VIII-IX), Ágreda se convierte en ciudad fortificada instalada sobre el antiguo castro de La Muela, con su correspondiente medina y alcázar. De esa época emiral se conservan dos puertas de acceso con arco de herradura (aunque se sabe que tuvo al menos dos más) y algunos muros.
Puerta árabe Emiral


Huertas Árabes de Ágreda

Desde el mirador Juan de Dios, en la carretera de Vozmediano, podemos apreciar la diversidad ecológica y vegetal fruto del gran trabajo de los agredeños en torno a sus huertas. Dice un dicho popular: Allí donde corra un hilillo de agua, y haya un metro cuadrado de tierra, un agredano planta una huerta.

Al estilo de la mismísima Alhambra o de los cármenes del Albaicín de Granada, las Huertas Árabes agredeñas se distribuyen en bancales para aprovechar hasta el último centímetro de tierra y hasta el último mililitro de agua.

El agua mana en el antiguo lavadero de la Fuente Somera, proveniente del Moncayo. Como su nombre indica es una fuente baja, sin apenas agua, pero con un continuo fluir que es capaz de dar la vida, y que conjuntamente con la laboriosidad de los agredanos hace las delicias de propios y visitantes con muchas de sus hortalizas. Las más comunes son la acelga, puerro, tomatera, lechuga, cebolla y, por supuesto, el cardo rojo, del que luego hablaremos.

Fuente Somera

Acequia de las Huertas Árabes

Siguiendo el simpático y refrescante curso de agua proveniente desde la Fuente Somera pasaremos por las Peñas, antigua necrópolis árabe, y llegaremos a la Fuente Árabe, encargada de saciar la sed de estos esforzados horticultores. Al finalizar este pequeño curso de agua llegaremos al Paseo de los Molinos, junto al río Queiles (o río Val).

La vegetación sobre las paredes del barranco de las huertas pertenece a a la flora ibérica adaptada a lugares calizos, como son las paredes que lo cierran. Dentro de las más conocidas están las aulagas, tomillos, lavandas y santonina.

Pero junto a la flora silvestre también encontramos las mal llamadas “malas hierbas”, fruto del excesivo abandono de los huertos y la acción propagadora de algunos pájaros hacen que aparezcan especies vegetales con una gran capacidad colonizadora dispuestas a instalarse en nuestros cultivos. Los pájaros gramnívoros (comedores de semillas), como el verdecillo (Serinus serinus), son los principales causantes de la propagación de estas plantas. Las “malas hierbas” más comunes son: Aro (Arum italicum), Cenizo (Chenopodium álbum), Acedera (Rumex conglomeratus) y Ortiga (Urtica dioica).


La Dehesa

La Dehesa constituye otro ejemplo de modificación del paisaje por usos humanos. Inicialmente eran unos terrenos húmedos y pantanosos que fueron drenados para usos ganaderos en el siglo XII, por los Hermanos de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, y que en el siglo XVIII se inicio su conversión en parque municipal, así hasta nuestros días.

Está formado por dos partes bien distintas: por un lado la Dehesa propiamente dicha, y por otro el Paseo del Intendente, que une la Dehesa y la Villa de Ágreda. Se trata de un paseo flanqueado por árboles centenarios, enormes y frondosos castaños de indias (Aesculus hippocastanum L., su nombre vulgar se debe a la creencia errónea sobre su origen oriental pero crece de forma natural en la península Balcánica) plantados en los primeros años del siglo XX, que proporcionan una excelente y apreciada sombra para los calurosos días del verano. Este paseo, que se prolonga por “la Dehesa”, constituye en su conjunto la mayor alineación de castaños de indias de Europa.
En el centro de este parque encontramos la fuente de aguas sulfurosas o “de los huevos podridos” por el fuerte olor azufrado que desprenden sus aguas. En realidad el olor se debe a la presencia de sulfuro de hidrogeno (HZS) disuelto en el agua, el cual es un gas de olor característico a huevos podridos, perceptible en el aire a muy bajas concentraciones. Sus aguas se vienen utilizando tradicionalmente para la corrección de algunos problemas gástricos y curar afecciones cutáneas como eczemas y acné, atribuyéndose a estas aguas la propiedad de proporcionar y mantener un cutis envidiable

Fuente de aguas sulfurosas


“Ojillos” del río Queiles

Muestra de la naturaleza pantanosa y riqueza en agua de estos terrenos de la Dehesa son: los actuales “Ojillos”, llamados así por su forma redondeada, y que constituyen una de las cabezas del bicéfalo río Queiles o Cailes, como es conocido por las gentes de la tierra.

Más información en la Web del Ayuntamiento de Ágreda, “Paseo por los jardines y el agua”: http://www.aytoagreda.com/Tu/Tu2P5.htm

El Jardín Renacentista


El Palacio de los Castejones se encuentra situado dentro del recinto declarado conjunto histórico-artístico de la villa de Ágreda, en el barrio de San Miguel, ocupando una posición limítrofe entre el recinto moro y el cristiano. Nos encontramos ante uno de los pocos casos de palacio con jardines construidos en Soria durante el siglo XVI, teniendo en cuenta que incluso en Castilla y León son contados los ejemplos. Ágreda era una villa con una importante población nobiliaria -la más concentrada de la provincia incluida la capital- como lo demuestran los testimonios documentales y artísticos y que explica la abundancia de palacios y casonas que sin duda contaban con sus propios jardines.

Los pensadores renacentistas van a profundizar en las leyes de orden y armonía que se manifiesta a través de la geometría y del orden matemático, ya contenidas en la propia naturaleza. Así van a proliferar los textos que, ya sea inspirados en las ideas neoplatónicas y sus polígonos regulares que simbolizan el universo, o en textos de la tratadística clásica, como el de Vitrubio, desarrollarán simultáneamente métodos matemáticos y geométricos para poder construir artificialmente la belleza intrínseca del universo.

Parterre de nudos característico de los jardines renacentistas

Junto al Jardín Renacentista hay un segundo Jardín, de la memoria, de inspiración barroca, cuya continuidad con el otro está garantizada por un largo eje que une los dos espacios, contiene un reloj astronómico –copia del que se encuentra en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, realizado en esas mismas fechas- en memoria de la colección de relojes que poseyó uno de los anteriores dueños del palacio. Al final de este eje, un espejo adosado al muro recuerda la posible continuidad de este espacio en el contiguo, hoy propiedad privada.

Jardín de los espejos

Más información en la Web del Palacio de los Castejones: http://www.ciberjob.org/jardines/reportajes/agreda/agreda.html

El Cardo Rojo de Ágreda

Las huertas de Ágreda siguen estando de actualidad con uno de sus productos más típicos: el Cardo Rojo (Cynara cardunculus). El Ayuntamiento pretende conseguir que se aumente su producción e iniciar los trámites para que la verdura consiga la Denominación de Origen (este año se celebraron las II Jornadas del Cardo, en el restaurante Doña Juana). La planta crece durante los meses cálidos y cuando llega el 12 de octubre es enterrada por completo, con montañas de tierra para protegerla del frío y favorecer su maduración. Su cultivo es artesanal y en pequeñas explotaciones. Se calcula que se cultivan en esta localidad una media de 6.000 cardos anuales.

Enterramiento del cardo



futuro logo de la denominación de origen

Propiedades nutricionales del Cardo Rojo de Ágreda:
El cardo contiene un 94% de agua, Fibra, bajo en hidratos de carbono y proteínas y por lo tanto bajo de calorías. Sin embargo en muy rico en vitaminas, especialmente la C y B3 y también es rico en sales minerales, calcio y hierro.

EL NACEDERO DE VOZMEDIANO



La otra cabecera del Queiles está en el municipio limítrofe de Vozmediano, conocida como fuente Vauclasiana, con un diámetro de un metro y de la que manan 1500 litros de agua cristalina por segundo como término medio (2300 – 600 dependiendo de la época y de la pluviométrica). También se le conoce como Nacedero de Vozmediano y es el manantial más espectacular de Europa en cuanto a flujo de litros por segundo continuos. En la actualidad de sus aguas fuertes se aprovechan una piscifactoría “los alevines del Moncayo” y tres centrales hidroeléctricas.

Se da la particularidad que gran parte del área de absorción de estas agua en la fosa de Beratón pertenece superficialmente a la cuenca del Duero, mientras que el desagüe principal vierte al río Queiles, afluente del Ebro. Hay mucho de cierto en el dicho popular que clama: ¡Ah Moncayo traidor, que robas a Castilla y haces rico a Aragón!

“LA DAMA AZUL” (HERMANAMIENTO ÁGREDA-NUEVO MÉXICO)



El día 2 de diciembre de 2008, se celebró en Santa Fe, EE.UU., el acto de hermanamiento entre el Estado de Nuevo México y la Villa de Ágreda (Soria). No hay precedentes en el hermanamiento de un territorio tan extenso como Nuevo México y una localidad española. La raíz de esta histórica aproximación entre Castilla y Estados Unidos hay que buscarla, sin duda, en la figura de sor María de Jesús de Ágreda (1602-1665), en actualmente en proceso de beatificación.

A esta monja de clausura se le atribuyó la evangelización de Nuevo México, partes de Arizona y Texas, gracias a un don místico –el de la bilocación- que creían le permitió estar en dos lugares a la vez, distanciados por más de 10.000 kilómetros. Un hecho que recientemente ha saltado a la fama internacional recreado en una obra literaria de éxito mundial (La dama azul, de Javier Sierra. Ed. Planeta, España. /The Lady in Blue, Atria Books, EE.UU), publicada en 21 países, y que ha servido de inspiración a este Hermanamiento en ambas orillas del Atlántico. La novela de Sierra mereció recientemente el Latin Book Award a la mejor novela histórica publicada en inglés en Norteamérica, lo que ha dado renovada difusión a este episodio.


Más información en la Web del Ayuntamiento de Ágreda: http://www.aytoagreda.com/Herm.htm

17 marzo 2010

FOTOS DELTA DEL EBRO