Ansar Excursiones.

19 marzo 2012

VÍA VERDE VAL DE ZAFÁN
La Vía Verde de Val de Zafán recorre el trazado de la antigua vía de ferrocarril que unía La Puebla de Híjar con Tortosa. Fue abandonada en 1973 y actualmente se ha acondicionado para ser usada por ciclistas y senderistas. Ansar organizó un recorrido por esta vía el 18 de marzo, entre las estaciones de Valdealgorfa y Torre del Compte que permite disfrutar de los paisajes del Matarraña.


Empieza la excursión en Valdealgorfa donde podemos admirar el monumental ciprés del convento de más de 200 años de edad y casi 3 metros de perímetro.

 Nada más comenzar la caminata encontramos el túnel del equinoccio. De más de 2 Km. de longitud y completamente recto, que debido a su orientación es atravesado por los rayos del sol al amanecer de los equinoccios de marzo y septiembre. Actualmente se encuentra cerrado debido al peligro de desprendimientos, por lo que debemos remontarlo por el monte a través de bancales bien cuidados de olivos y almendros. Este desvío nos permite acercarnos a la balsa de Valdealgorfa para buscar anfibios.

túnel del equinoccio


almendros en flor

Al llegar a la estación abandonada de Valjunquera nos encontramos con el magnífico ejemplar de la carrasca de Planas, junto a unos no menos espectaculares olivos centenarios.

carrasca de Planas

olivo

A partir de aquí empieza a dominar el bosque de pino carrasco con coscoja y encinas. Entre los arbustos observamos lentiscos, enebros, madreselva. La primavera empieza a manifestarse con algunas flores de narcisos, aliagas, globularias, bufalagas, romeros y violetas que dan una nota de color al paisaje.

Tras pasar por la estación de Valdetormo y por algún túnel llegamos al espectacular viaducto de 300 metros sobre el río Matarraña. Buscamos infructuosamente en sus orillas algún anfibio y reptil, pero al menos pudimos observar el vuelo del martín pescador y comprobar la presencia de nutrias gracias a sus inconfundibles excrementos.




Por fin, tras 20 Km. de andada llegamos a la bonita localidad de Torre del Compte con sus calles porticadas, su monumental iglesia gótica, su ayuntamiento y sus nobles casonas.

Torre del Compte

Terminamos la jornada visitando La Fresneda, conjunto histórico artístico con magníficas vistas sobre la comarca del Matarraña.

La Fresneda

28 febrero 2012

EXCURSIÓN A RIGLOS
26 DE FEBRERO DE 2012
55 personas participaron en la travesía organizada por Ansar entre Linás de Marcuello y Riglos a través del mirador de los Buitres.

 La caminata comienza por una empinada senda que nos lleva hasta el castillo de Marcuello. Esta fortaleza forma parte de la fortificación realizada en la Edad Media por el rey de Aragón para consolidar la frontera con los moros que ocupaban el Valle del Ebro. Esta línea es recorrida por el sendero histórico GR-1 que atraviesa Aragón de oeste a este y que nosotros seguimos en uno de sus tramos. Junto al castillo se levanta la ermita de la Virgen de Marcuello, románica, desde la que se tiene una impresionante vista del Valle del Ebro, hasta el Moncayo, así como de las Sierras Exteriores pirenaicas.

Castillo de Marcuello

Las suaves temperaturas animaron a las grullas que se encuentran en el embalse de la Sotonera a emprender el viaje hacia el norte de Europa. Pudimos observar a lo largo de la mañana varios bandos de estas aves sobrevolando sobre nosotros.
Muy cerca pudimos ver los restos de la románica ermita de San Miguel. En su entorno destaca la vegetación formada por boj, enebro y coscoja, que se han regenerado tras el grave incendio que sufrió esta zona hace unos 10 años. Desde este punto seguimos la senda de los Fils, sobre cortados de arenisca. Precioso recorrido con amplias panorámicas y desde donde es fácil ver el vuelo de los buitres. La sequía de este invierno se manifiesta en la escasez de flores pero aún pudimos ver bastantes ejemplares de Crocus nevadensis.
Crocus nevadensis

Al llegar al mirador de los Buitres se despliega ante nosotros una vista aérea del macizo de los Mallos de Riglos en toda su extensión.

Explicación en el Mirador de los Buitres

El descenso hacia Riglos se hace por el Collado se San Román y la fuente de los Clérigos. Aquí intentamos localizar alguna población de tritones pero nos llevamos la sorpresa de encontrar el río completamente helado. La senda recorre un interesante aunque pequeño bosquete de encinas.


La pista que nos conduce hasta el pueblo discurre bajo los Mallos, lo que permite disfrutar a los aficionados a la ornitología con observaciones de buitres o chovas.


Para concluir la jornada visitamos el centro de interpretación de las rapaces recientemente abierto y desde el que se aprecian algunas de las mejores vistas del atardecer en Riglos. Varias cámaras y catalejos permiten observar a los buitres posados en las repisas de la roca.

Centro de interpretación de las rapaces y observatorio


25 enero 2012

EXCURSIÓN SIERRA DE ALCUBIERRE. RUTA ORWELL



22 de enero de 2012

En 1936 George Orwell decide viajar a España para trabajar como periodista, pero termina enrolándose en las milicias del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista). Es enviado al frente de Aragón en la Sierra de Alcubierre y después a Huesca donde es herido. En Barcelona vive los sucesos de Mayo del 37 y se ve obligado a huir de España para evitar la persecución de los estalinistas. En 1938 escribe “Homenaje a Cataluña” donde relata sus vivencias de la Guerra Civil, entre ellas su estancia en la Sierra de Alcubierre.

                                         Del libro Vestigios de la Guerra civil en Aragón (Zaragoza) de F. Martínez Baños

Empezamos la excursión visitando las trincheras recuperadas de la posición Orwell, situadas junto al puerto de Alcubierre donde se situaba el frente de guerra.

Monte Irazo. Loma Orwell


“En esta región de España las colinas tienen una formación curiosa, en forma de herradura, con cimas planas y laderas muy empinadas que descienden hacia inmensos barrancos. En los lugares más altos no crece nada, excepto brezos y arbustos achaparrados entre los que asoman los huesos blancos de la piedra caliza.” G. Orwell.


En Alcubierre pudimos ver la casa del bandido Cucaracha y realizamos un recorrido por los alrededores pudiendo observar, algún milano real, cernícalos, cogulladas y un zorro.

Observando un zorro cerca de Alcubierre


“Creo que nunca conocí un lugar donde hubiera tan pocos pájaros. Los únicos que vi en alguna ocasión fueron una especie de urraca, los pichones de perdices que nos sobresaltaban y, muy rara vez, los vuelos de algunas águilas que se desplazaban lentamente en lo alto, seguidas por disparos de fusil que no las inquietaban lo más mínimo.” G. Orwell


Volvimos al puerto de Alcubierre donde pudimos disfrutar de unas magníficas vistas del entorno. Un denso bosque de pino carrasco se desarrolla al pie de Puig Ladrón. La variedad de especies mediterráneas es importante, creciendo encinas, coscojas, labiérnago, lentisco, quejigos, arces de Montpellier etc.
Puig Ladrón
Mirador de Puig Ladrón
Puig Ladrón


“Nuestras búsquedas de leña nos transformaron en expertos botánicos. Clasificábamos, de acuerdo con sus posibilidades de combustión, las plantas que crecían en las laderas: las diversas clases de brezos y hierbas que servían para prender el fuego, pero ardían solo unos pocos minutos; el romero silvestre y los pequeños arbustos de retama que ardían cuando el fuego estaba ya bien encendido; el roble enano, más pequeño que un arbusto de grosellas y prácticamente incombustible” G. Orwell.


Comimos junto a las trincheras y cuevas de la zona nacional que permitían refugiarnos del fuerte cierzo.
Trincheras de la zona nacional


“A veces soplaban vientos ululantes que nos arrancaban la gorra y nos hacían volar el cabello en todas direcciones, nieblas que se introducían en la trinchera como un líquido y parecían penetrar hasta los huesos; llovía con frecuencia, y un cuarto de hora de lluvia bastaba para que las condiciones se tornaran insoportables”. G. Orwell.


En las cuevas crecen unas curiosas formaciones de epsomita, un sulfato producido por la alteración de los yesos.


Unos 5 km. de andada nos permitieron recorrer los campos donde abundan las sabinas albares. Un águila real joven nos sorprendió volando sobre el pinar.


La jornada concluyó en el santuario de Magallón, en Leciñena, desde cuyo mirador pudimos disfrutar de una magnífica vista del Pirineo nevado, Sierra de Guara y todo el Valle del Ebro hasta el Moncayo.


“A lo lejos, los monstruosos picos de los Pirineos, donde la nieve nunca se derrite, parecían emerger sobre el vacío. Abajo, en la planicie, todo semejaba desnudo y muerto. Las colinas situadas frente a nosotros eran grises y arrugadas como la piel de los elefantes”. G. Orwell.

10 enero 2012

EXCURSIONES PROGRAMADAS PARA EL PRIMER SEMESTRE DE 2012
ENERO
Domingo 22. Excursión. Sierra de Alcubierre. Ruta Orwell. Salida a las 8.00 horas.

FEBRERO
Domingo 26. Excursión Travesía Linás de Marcuello-Mirador de los Buitres-Riglos. Salida a las 8.00 horas.

MARZO
Domingo 18.Excursión. Vía Verde Val de Zafán. Salida a las 8.00 horas.

ABRIL
Días 21,22 y 23. Viaje a la Sierra de Urbasa (Navarra).

MAYO
Sábado 5. Excursión. Pantanos de Escuriza y Cueva Foradada. En colaboración con APUDEPA.

JUNIO
Domingo 17. Excursión. Travesía Satué-Santa Orosia-Yebra de Basa. Salida a las 8.00 horas



15 noviembre 2011

EXCURSIÓN A LOS IBONES DE ANAYET
13 DE NOVIEMBRE DE 2011

Excursión propuesta por el grupo de montaña de Ansar para recordar a nuestro buen amigo Alfredo fallecido esta primavera y que tenía este paisaje como uno de sus favoritos del Pirineo.

Asistimos 35 personas para realizar la caminata entre el Corral de las Mulas y los ibones del Anayet, con un desnivel de unos 600 metros.
Empezamos atravesando las instalaciones de la estación de esquí de Formigal. Un paisaje muy alterado por los remontes, cañones de nieve, aparcamiento etc. Enseguida dejamos todo esto a nuestras espaldas y seguimos las marcas del GR-11 por un pequeño valle que no dejamos hasta llegar al collado del Anayet. Nada más comenzar la caminata por el valle podemos ver a mano izquierda las escombreras de las antiguas minas de carbón del Campo de Troya, un yacimiento del final del carbonífero. Todo el recorrido se realiza por los materiales del Pérmico, constituidos por areniscas, lutitas y conglomerados entre los que se intercalan materiales volcánicos. La vegetación está formada por praderas alpinas. A pesar de que en estas épocas ya está todo seco aún se puede identificar arándanos y enebro rastrero. También determinamos  ejemplares de lirios, sauce enano y genciana amarilla. Menos suerte tuvieron nuestros compañeros de herpetología ya que las bajas temperaturas reinantes impidieron la observación de anfibios y reptiles. Por fin llegamos a la llanura donde se encuentra el ibón del Anayet, toda ella cubierta de nieve y con el ibón parcialmente helado. El pico del Anayet es un pitón volcánico formado por andesitas, que se originó hace unos 250 millones de años. Desde aquí pudimos disfrutar de una espectacular vista del otro gran “volcán” del Pirineo, el Midi. Los más valientes se acercaron a ver el pequeño ibón y el mirador sobre Canal Roya, a pesar de la abundante nieve que dificultaba el andar. También pudimos disfrutar del vuelo del quebrantahuesos sobre nuestras cabezas y de tres ejemplares de mirlo acuático en la orilla del lago. A pesar del gran interés de este paraje continúa sin ser declarado parque natural, e incluso ha sido eliminado de la lista de lugares de Interés Geológico de Aragón. Todo ello para poder unir las pistas de esquí de Astún y Formigal.

 mapa de la ruta
 subida a los ibones


 ibon de Anayet


 Ibón y pico Midi




pico del Anayet


 El pico del Midi con el ibón de Anayet en primer término

21 diciembre 2010

Día 18 de Diciembre de 2010: SALINAS NUEVO – LA OSQUETA – SALINAS NUEVO

Para llegar a Salinas Nuevo pasamos Ayerbe y seguimos hasta atravesar el puente del pantano de La Peña. Poco después se coge el desvío a Salinas. El día es soleado, sin viento pero fresco.

Comenzamos andar a las diez de la mañana en dirección a la foz que actúa como paso natural hacia el pueblo viejo de Salinas.

El camino atraviesa un pinar y en algunos momentos discurre sobre laderas de margas que están cubiertas de granos de hielo. La senda en algunos trozos es mínima aunque el terreno está firme.

Llegaremos a la foz, es uno de los lugares más bonitos del recorrido. Los buitres toman el sol en la parte alta de estos estratos verticales de rocas calizas.


Remontamos suavemente hasta llegar a un pequeño puente al pie de una cascada de toba caliza que se encuentra parcialmente helada.


Al poco llegamos a Salinas Viejo. Este pueblo, en ruina total y comido por la vegetación, fue abandonado en los años 50 debido a un corrimiento de tierras pero también por su lejanía a la carretera y todo lo que eso conllevaba. El nombre lo toma de la ocupación del lugar: aprovechamiento de un pozo salino para extraer sal. Nos aseguran que el pozo sigue existiendo mal que bien y que su ubicación la conoce el ganado que pasta en temporada por allí y que gusta de lamer sus alrededores.

Desde el pueblo es visible el Collado de la Osqueta con su forma inconfundible de “W”.

Orientados por el collado se continúa por una senda que contra toda lógica es más evidente conforme se remonta, incluso empedrada en algunos tramos.

El collado nos recibe con unos carteles indicativos de dirección a Biel y Fuencalderas. Al otro lado la pared de roca el sol que es de agradecer. Dos horas y algunos minutos hasta aquí. Vista inmensa a los dos lados.




Bocatas, fruta … y el frio que se te va metiendo. La fuerza del sol es poca e invita a bajar de nuevo a Salinas Viejo.


Trasponiendo la foz tomamos esta vez a la izquierda en dirección a Villalangua. Está todo señalizado, no hay pérdida.

En Villalangua nos cobijamos en un hostal donde tomamos unas cervezas, cafes etc.

Breve descenso por la carretera y un desvío a la derecha por una agradable pista nos devuelve Salinas Nuevo. Salinas parece un pequeño pueblo de colonización, se debió construir como consecuencia del abandono del viejo.

Es una excursión asequible, poco más de cuatro horas, y recomendable con un entorno que merece la pena.

José Ángel 

03 noviembre 2010

EXCURSIÓN DE OTOÑO A ORDESA


Un día perfecto para visitar Ordesa. La temperatura agradable y la lluvia sólo apareció por la tarde de forma débil lo que realzó más si cabe los colores de las hayas, abetos, abedules, arces y demás vegetación del Parque. Gracias a la compañía de Mariano Polanco que nos acompañó a la visita y nos puso al corriente de la situación de conservación de este patrimonio natural tan valioso hemos conocido un poco mejor este hermoso espacio natural.